¡Ay, ay, ay! Lo que se dice hoy viene con herencia, negocios familiares, seguridad, mensajes explosivos y hasta una demanda.
Y es que después de la muerte de Dolly Parton, parece que los problemas apenas comienzan.
El nombre que está dando de qué hablar es el de Bryan Seaver, sobrino de la legendaria cantante y quien durante un tiempo estuvo encargado de la seguridad de algunas de sus propiedades.
Resulta que Seaver está siendo señalado en una demanda por presuntamente intimidar y amenazar a trabajadores relacionados con los negocios de Dolly.
¡Y espérense porque esto se pone todavía más sabroso!

¿QUÉ FUE LO QUE PASÓ?
Según documentos judiciales citados por medios estadounidenses, Seaver y miembros de su empresa de seguridad habrían tenido comportamientos intimidatorios con empleados vinculados a una compañía que administraba parte de las propiedades e intereses empresariales de la cantante.
Entre los lugares mencionados aparecen el SongTeller Hotel y el museo dedicado a Dolly Parton en Nashville.
Pero, aparentemente, el problema no empezó ahí.
Todo habría tomado fuerza después de que Bryan fuera despedido de su puesto como responsable de seguridad.
Y aquí viene el mensaje que tiene a todos hablando…
“¡VOY A DESTRUIR TODA LA MARCA!”
De acuerdo con la demanda, apenas unos días antes del fallecimiento de Dolly, Seaver habría enviado mensajes a Danny Nozell, representante de la cantante.
¿Y qué habría dicho?
Según los documentos, habría advertido que podía perjudicar la marca de Dolly si determinados socios comerciales no eran retirados de algunos asuntos.
Incluso aparece una frase bastante fuerte atribuida a él: “Voy a destruir toda la marca”, además de otras expresiones amenazantes.
¡Imagínense el nivel del pleito!
Y para hacerlo todavía más delicado, la demanda sostiene que Nozell habría recibido referencias a la experiencia militar de Seaver, a armas y a violencia.
PERO EL SOBRINO DICE: “¡ESO NO FUE UNA AMENAZA!”
¡Alto ahí!
Porque Bryan Seaver rechaza que sus mensajes hayan sido amenazas.
Según declaraciones difundidas por TMZ, Seaver asegura que eran conversaciones privadas con Nozell, a quien consideraba un amigo, y que ambos estaban atravesando un momento de duelo.
También ha dicho que el lenguaje utilizado fue intenso, pero que no tenía la intención de amenazarlo.
Además, asegura que su despido fue inesperado y que nunca recibió una explicación clara.
Y AQUÍ VIENE EL DETALLITO DE LA HERENCIA…
Porque aunque Seaver dejó de trabajar en la seguridad de las propiedades relacionadas con Dolly, los documentos citados por medios estadounidenses señalan que todavía aparece como beneficiario de un fideicomiso relacionado con propiedades e intereses empresariales de la cantante.
¡Así que tenemos demanda, familia, negocios y herencia en la misma historia!
Dolly Parton falleció el 25 de agosto a los 80 años, y Bryan Seaver fue quien comunicó públicamente la noticia de su muerte.
Ahora, mientras comienzan a salir a la luz detalles sobre el manejo de sus negocios y patrimonio, el pleito entre su sobrino y personas cercanas a la administración de sus empresas añade todavía más drama a la historia.
Eso sí: ojo con el dato importante. Todas estas acusaciones forman parte de una demanda y deberán resolverse dentro del proceso legal. No significa que las acusaciones hayan sido comprobadas judicialmente.
Pero mientras tanto…
¡En “Lo que se dice” vamos a estar pendientes, porque esta novela de la familia Parton parece que apenas comienza!




